- Novela
Diario del asco, de Isabel Bono
El título es francamente disuasorio, pero lo que protege es una novela realmente hermosa. Amargo todo el rato, agridulce a menudo, ocasionalmente gracioso, a veces ocurrente y siempre poético, en este Diario del asco se les concede la palabra a aquellos que, sin haber llevado una vida especialmente trágica o difícil, sin grandes privaciones ni dolores, sin experiencias penosas o traumas insuperables…, simplemente sienten que no merece la pena nacer, que la vida no compensa, que el tedio es superior a la alegría, y que lo que prima, más que el vacío, es la frustración, la ausencia de salidas, la imposibilidad de escapar de la mediocridad y la grisura más aplastantes y anuladoras. El tema, como se ve, no es precisamente una juerga, y sin embargo insisto en que hay en la novela, si no exactamente una redención, sí algo bonito, conseguido por Isabel Bono (Málaga, 1964) a través de una observación obsesiva e inteligente, una piedad activa de la que se extraen momentos mágicos, aunque sean más espectaculares, digamos, los deprimentes.