Recomendaciones

- Poesía
Soledades, galerías y otros poemas / Antonio Machado
Volumen de poemas publicado en 1907. Escrito durante su etapa en la bohemia madrileña, en él se abordan temas como la infancia o la memoria, con un gusto por el aspecto onírico y el sabor de la nostalgia. Muy alejado de su estilo más seco en volúmenes posteriores, este libro ahonda en una poesía intimista, sensible, con gusto por la rima asonante y una temática centrada en el tiempo y la muerte.
En el Machado de esta primera etapa, anterior al tema de Soria y del paisaje castellano, ya se perciben algunos de los elementos que iban a presidir su obra: determinadas metáforas, gratas al poeta, temas de una concreta vibración personal y esa reconocible altura poética y tono diáfano que le acompañó desde el principio.

- Poesía
Tempestad en víspera de viernes / Lara Moreno
En la biblioteca Pilar Barnés también tenemos, otros títulos suyos también publicados por Lumen: la novela La piel del lobo (2016) y Tempestad en víspera de viernes (2020), la recopilación de sus poemarios, que incluye poemas inéditos. Ambos cumplen con la característica de esta escritora de saber escoger muy bien títulos sugerentes que en el caso de su libro de poemas, lo complementa en la cubierta una magnífica fotografía de ella misma en blanco y negro, obra de Jairo Vargas.
Os juro que el jardín está nevado
y la noche es rara con el blanco de la hierba,
la congelación del sonido y de la angustia.
Estoy en un sitio donde nieva,
Donde la noche calla de antemano
lo que será el fututo y su mentira,
lo que el amor esconde
y esa conciencia física del frío
donde no entran amapolas ni petunias.

- Poesía
“Cantar qué” de Juan de Beatriz
Este poemario incluye una dedicatoria en su inicio “ a mi abuelo José, que me enseñó a sivar la maravilla”
“Cantar qué”, es la ópera prima del poeta lorquino Juan de Beatriz, distinguido con el “XXI Premio Emilio Prados”, un hermoso poemario, con el que nuestro autor, alambica la realidad para elevarla al estado poético. Poesía culta disfrazada de sencillez. Versos frescos, con un aire de modernidad, embargados de mitología, plagados de referencias poéticas, en los que nos habla del oficio de escribir, del oficio de vivir, de sus raíces, de nuestra identidad; de dónde venimos, qué hacemos aquí y hacia dónde nos dirigimos, del tiempo atrapado en un puño henchido de arena que indefectiblemente se va desgranando a pesar de apretarlo fuertemente.
Leer “Cantar qué”, es como saborear un fruto desconocido, quizás prohibido, quizás exótico, morder los versos y sentir la explosión de frescura, el obstinado sabor que nos llena toda la boca y mientras esto ocurre aprehender un pensamiento que transita frenético por nuestra mente y saborear la convicción del milagro de estar vivos, la convicción de que estamos viviendo un instante irrepetible, único.

- Poesía
“La teoría de las cosas” de Inmaculada Pelegrín
“Los objetos nos tratan con ternura.
por nuestro bien prefieren que ignoremos
que el principio del fin ya está escrito
al principio del todo”
La poeta Lorquina Inmaculada Pelegrín, con una larga trayectoria literaria, nos vuelve a deleitar con un nuevo poemario titulado “La teoría de las cosas” que obtuvo el “XXXVIII Premio Jaén de Poesía”.
Estos catorce poemas que nacieron al amparo de un enérgico debate entre amigos sobre la cuestión de si cuando hablamos de “la teoría de las cosas” nos referimos a que nosotros tenemos una teoría sobre las cosas o a que las cosas tienen su propia teoría sobre el mundo.
Ciertamente es difícil descifrar este misterio pero podríamos empezar la indagatoria; ¿intuimos la decadencia de nuestras cosas o son ellas quienes aspiran al deterioro?, ¿hacemos distintas a nuestras cosas o son ellas las que se distinguen?, ¿se extinguen las cosas o son ellas las que desean marchar?, ¿le damos un lugar a nuestras cosas o son ellas las que deciden dónde ubicarse?…
¡Uff, qué difícil es esto!… infinitamente más fácil es leer estos poemas, que hablan del transcurrir del tiempo y de lo cotidiano, parecen tan sencillos… pero no se dejen engañar, son como la cebolla que en su fisonomía y su cotidianidad esconde una forma más compleja repleta de finísimas capas traslúcidas.
Inmaculada Pelegrín, es la gran poeta de lo cotidiano, de los versos a pie de calle, y no menos de lo mágico, ¿pues no es mágico convertir en un poema la compra de un frigorífico?, juzguen pues ustedes y ayúdennos a desentrañar la teoría de las cosas.