Presentación del libro Maneras de estar tumbada de Mar Navarro G
Mar Navarro G.
Autora cartagenera que combina su pasión por la escritura de relatos con una sólida carrera técnica en el mundo del teatro. Reside en Madrid, donde trabaja en el Centro Dramático Nacional desde 2006.
Siendo niña estudió solfeo y algunos años de piano lo que le sirvió para descubrir la importancia de conocer otras formas de lenguaje, para desarrollar otras aptitudes y otras sensaciones que no proporcionan los libros de texto.
Su vida ha estado marcada por las artes escénicas. Antes de dedicarse a la escritura de ficción, trabajó como técnico de iluminación y sonido, y formó parte de la compañía Teatro de Papel.
Además del libro que hoy se presenta, Maneras de estar tumbada (2023), ha publicado El ruido que haces al vivir (2016), una colección de cuentos que explora tramas “extrañadas” y submundos ocultos, buscando dejar una huella duradera en el lector a través de la introspección y Entre dramas y pelucas (2021/2022), un proyecto atípico publicado por el Centro Dramático Nacional; se trata de un manual ilustrado sobre peluquería teatral, escrito junto a sus compañeras Sagra Díaz Tirado y Ana M. Pérez Augusto, que recorre la historia del peinado desde la antigua Grecia hasta la actualidad.
Su labor en El Centro Dramático Nacional se desarrolla principalmente en el Teatro Valle-Inclán de Madrid (una de sus sedes), donde desempeña un papel técnico y creativo fundamental. Aquí trabaja como técnico de espectáculos, aportando su experiencia en áreas como la iluminación y el sonido, una labor que ella misma denomina la “profesión que no se ve”. Asimismo es especialista en caracterización siendo una de las responsables de la identidad visual de los personajes en escena. Su profundo conocimiento en esta área quedó plasmado en la coautoría del libro Entre dramas y pelucas.
Maneras de estar sentada
Este libro es una colección de relatos que aborda temas tan actuales como el maltrato, los conflictos paterno-filiales o las malas decisiones cuyas consecuencias pueden llegar a ser devastadoras. Su estilo se caracteriza por una narrativa delicada, irónica y a veces extraña, donde los silencios y las sugerencias pesan tanto como las palabras. Juan Peregrina, poeta y profesor de la Escola d´escriptura de Barcelona, le ayudó en la corrección de textos y revisión del conjunto.
Según sus propias palabras “Yo adoro estar tumbada, real y metafóricamente. No entiendo a la gente que despotrica de la holganza o el aburrimiento: a mí me parecen de lo más productivo. De hecho, a día de hoy tenemos tantos estímulos externos y a tal velocidad, que lo complicado es escuchar nuestros propios pensamientos. Nos falta tiempo para aburrirnos. Creo que para pensar, para dirimir, para conocer lo que hay dentro y fuera de nosotros mismos, es necesaria una dosis de calma y de serenidad que nuestra forma de vida actual nos niega. Estamos cada día más lejos de nosotros mismos y de la capacidad de sentir y analizar qué sería deseable”.